Este vino es el resultado de un proceso cuidadoso, donde la Familia Banno pone su esfuerzo, su pasión y su conocimiento en cada etapa. Cosechamos las uvas a mano, seleccionando solo lo mejor de la viña, para crear un vino que hable de la tierra y del tiempo que le dedicamos.
Elaborado con uvas Malbec, este vino fermenta en piletas de concreto, lo que resalta la frescura de la fruta. Luego, pasa 18 meses en barricas de roble: 12 meses en roble francés, que aporta elegancia y complejidad, y 6 meses en roble americano,
que añade un toque de especias y dulzura sutil.
De color rojo profundo, presenta aromas que combinan notas de frutos negros con un toque de especias, y un leve matiz ahumado de la madera. En boca, es un vino con cuerpo, con taninos suaves y una acidez equilibrada, que culmina en un
final largo y persistente.
Recomendamos abrirlo con tiempo y, si es posible, decantarlo para permitir que se exprese en toda su complejidad. Ideal para acompañar carnes asadas, quesos curados o una buena charla al atardecer. Porque este vino, con su crianza en madera, es perfecto para disfrutarlo lentamente, en compañía de los mejores momentos.




